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Nadie puede negar que la llegada de un nuevo miembro a la familia trae una enorme felicidad, pero también implica que se lleven a cabo ciertos cambios en el hogar, especialmente en lo que respecta al cuarto en donde el bebé va a dormir y tener su espacio de juego.

En esta ocasión en particular, trataremos sobre la decoración de una habitación infantil, ya que no resulta sencilla para cualquiera la tarea de ambientar correctamente un cuarto.

En primer lugar, es necesario aclarar que la habitación de un niño debe ser un espacio cómodo, confortable, luminoso y divertido. A continuación, brindaremos algunos consejos simples para poder lograr todo esto:

  • Es importante adquirir muebles funcionales, los cuales también deben contar con cierta versatilidad. Esto es así porque la idea es que puedan ser aprovechados durante la mayor cantidad de tiempo posible. Lo mejor es que sean de colores neutros y de diseño clásico.
  • Es fundamental que el cuarto sea espacioso, ya que el pequeño necesita jugar libremente para poder desarrollarse de forma adecuada.
  • El piso de la habitación tiene que ser antideslizante y muy fácil de limpiar, debido a que los niños son despistados y poco cuidadosos, por lo que suelen ensuciar su espacio con frecuencia.
  • La pintura de las paredes puede ser celeste, rosa, verde o bien es posible empapelarlas con papeles que contengan distintos diseños o dibujos.
  • Es muy recomendable incluir en el techo de la habitación estrellitas, nubes, dibujos de colores o una lámpara divertida, especialmente cuando hay un bebé en la habitación.
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